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¡El Quijote de la música colombiana! |
De hecho, su rostro adusto tiene un aire de mariscal que evoca la semblanza de Tomás Cipriano de Mosquera: ojos claros y penetrantes, barbilla entrecana y figura erguida. El cronista piensa que sólo le falta el kepis, el sable y las charreteras.
Si no fuera por el garbo, la constancia y la disciplina marcial que Polanco ha impartido en todos estos años, no hubiera sido posible que un hombre como él llegara a atesorar una envidiable colección de música colombiana como la que ostenta, una gesta próspera como empresario y productor discográfico, y una emisora, la primera en su género, en Internet, dedicada a rescatar, promover y divulgar el patrimonio musical de nuestro país.
Tarea quijotesca si se tiene en cuenta lo que hay que hacer y gestionar en un país sacudido por las prebendas y la tramitología para solicitar una licencia ante el Ministerio de Comunicaciones, adquirir frecuencia, equipos, consolas, monitores y servidores con tecnología de punta; pagar derechos de autor y de radiodifusión a Sayco, y cancelar una nómina de lujo como la que desde su inicio tiene: (www.colombiaysumúsica.com), la única estación radial en el concierto digital, que complace las veinticuatro horas del día a aquellos cultores del folclore que nos identifica.
En aras de la cultura
"Buenos días, bienvenidos a 'Colombia y su Música.com', desde Bogotá, capital de la República de Colombia. Los invitamos a partir de este momento a que nos escriban para solicitar la canción colombiana de su agrado, en cualquier género", reza la voz radiofónica de Jairo Parra, certera para este dial, uno de los más completos conocedores de los aires musicales colombianos, notario permanente de esta historia cultural, quien trabajó a lo largo de quince años como productor y programador de la Radiodifusora Nacional de Colombia. A su lado, Argemiro Cala, un socorrano a quien se le encharcan los ojos cuando escucha 'Soy colombiano', con una experiencia de diez años en la Radio Nacional de Colombia.
Estos fueron los hombres claves del "General" Polanco para este proyecto. Una estación que, desde su inauguración -a punto de cumplir un año-, está consolidada, que cada día multiplica sus medidores de audiencia en diferentes partes del mundo, y que recibe innumerables mensajes, saludos y felicitaciones, a través de su correo electrónico: contacto@colombiaysumúsica.com
Un proyecto que ha tiempo necesitaba Colombia ante la vergonzosa pérdida de identidad musical, de la penosa y estridente avalancha de ritmos foráneos como el reggaetón, y cuya idea no se incubó en una entidad del Estado, sino en el cerebro de un compatriota de arraigo y tradición como Fabio Polanco: compositor, poeta, escritor, productor y mecenas de las jóvenes y nuevas promesas de la cultura nuestra, apoyado en peritos como Jairo Parra y Argemiro Cala.
La página de la estación radial ilustra en su contenido biografías, documentos, contactos, y los títulos de una insuperable colección de música raizal en todos sus formatos y presentaciones, que Polanco, con juicio esmerado y nostalgia del alma por sus ancestros, ha acumulado en los últimos treinta años, desde que llegó a Bogotá proveniente de Dolores (Tolima) como vendedor ambulante de acetatos.
Sin ánimo de lucro
'Esto lo hemos hecho sin ningún ánimo de lucro -dice el Quijote de la música colombiana-. Aquí no hay ningún interés comercial de por medio. Esta emisora virtual, así lo creemos, la estaba pidiendo a gritos el país que siente gratitud y reconocimiento por su folclore, que ama su tierra y profesa respeto y admiración por su cultura, y que le da cara sincera a la identidad de ese pueblo pujante que se levanta a cumplir con su jornada laboral inspirado por un pasillo, y que cierra el día con un bolero'.
Lo dice Polanco que aprendió a amar la música colombiana en su nacencia, escuchándola de las bocas de los recolectores de café, a la luz de las lámparas de petróleo y las velas de sebo, en esas tertulias entretenidas que se hacían al calor de una cocina con estufa de carbón, entre rasgeos de tiples, bandolas y guitarras, y al son de bambucos, pasillos y guabinas.
Por eso se le humedece la mirada cuando escucha el pasillo 'Lágrimas', original de 'Alvaro Dalmar, en la voz de Carlos Julio Ramírez, o su bambuco del alma, 'Muchacha de risa loca', de José Macías, interpretado por Lucho Ramírez: 'esta música le produce a uno un carrusel de sentimientos: la nostalgia y el sentimiento patrio que nos afianza a nuestras raíces y costumbres. De ahí la ortodoxia y el respeto que debemos sentir por ella', concluye el Quijote criollo.
EDICION EL ESPACIO
Lunes 31 de Marzo de 2008
Ricardo Rondon Ch. columnista
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